La Vida en el AHORA

LA VIDA EN EL AHORA
Liberado todo desequilibrio kármico, llegamos al siguiente proceso, ese en el que la Vida en el AHORA CUÁNTICO, va a ser nuestro exponencial lugar de expresión. Para ello, tendremos que ser conscientes de los procesos que como Alma, hemos vivido, mientras nos hemos gestado como tal. Es el Despertar del Navegante, la resonancia con la Consciencia Cósmica, creciendo a la par que el Cosmos se hace Consciente de sí mismo. Es el ser Conscientes del Misionero que se entrega al Espíritu y crece, siente y se expresa como perfecto reflejo del mismo.
La increíble Constelación de la Osa Mayor, nos va a hablar, a través de cada una de las Estrellas principales que forman el hermoso carro, en el que entre todos hemos evolucionado el Amor Verdadero.
Alkaid, Mizar, Alioth, Megrez, Phekda, Merak y Dubhe, son quienes al final nos van a desvelar el precioso Espíritu de la 8ª Divina La Estrella Polar, el Ser que tiene el más inmenso corazón, que como MADRE de Todos va a ser, junto con el PADRE, los precursores del siguiente Universo evolutivo, al que nos dirigimos. Buen viaje. Nos vemos Aquí y Ahora.

Meditación de la Verdad



4º Encuentro Quorum Osa Mayor


Por vez primera, vamos a hallar la forma de determinar concienzudamente, como los Aspectos Logoicos de Él/Ella, van a fraguar la Inmanencia Cósmica en el Ser. Para ello, la Entidad en su viaje a través de la experiencia, habrá tenido que ser capaz de alcanzar por sí misma, el mismo centro del Cosmos. Ese espectacular Hogar en el que vive Ella, la Madre. Sólo entonces Ella podrá encarnar en nosotros y nosotros, ser el reflejo de su expresión. En este proceso mágico y dimensional, va a poderse destacar en cada Entidad, su propia Verdad, pues es Ella, la Madre, la única que conoce la Verdad de cada individuo.

Una vez la Madre nos viste con nuestro singular y único vestido, es Él, el Padre, quien nos ofrece la oportunidad de hacer consciente nuestro Halo y tras ello, hacernos entrega de nuestro Verdadero nombre.
En el 3º Universo Experiencial - el que se conoce como la Raza Raíz Lemuriana – es en el que el Alma, va a comenzar a recordar su Esencia y como esa Esencia que ha sido derramada a lo largo del Tiempo vivido, tiene unas consecuencias, unos logros y en definitiva, un tesoro acumulado.
Conectar nuestro Corazón con el Corazón de la Madre, representa el primer paso hacia la consecución de nuestra mayor aspiración. Solamente, habiendo penetrado en él, podremos saber más. El Amor Incondicional, representa el poder de haber adquirido la capacidad de abastecer de Dicha la Vida que nos es dada, sólo así se genera la Correspondencia, arriba-abajo en absoluta nitidez. El “círculo no se pasa” se destruye. No hay lugar para mantener límites, pues la naturaleza del Verdadero Amor, no los tiene.
Enfrentados a nosotros mismos como quienes Verdaderamente somos, va a ser la única forma de establecer el vínculo indisoluble como auténticos Hijos e Hijas de Dios Padre/Madre.
Es el momento de traer a la Madre con nosotros y que Ella sea la protagonista de esta historia, hoy y por siempre.
Feliz viaje…

Comenzamos…
Concentrados y en silencio, nos conectamos con la Multidimensionalidad del Ser. Sentimos como cada fase, cada plano, cada ritmo y cada átomo, se convierten en una Unidad indisoluble. El Corazón del Planeta y el nuestro, sostienen ahora y para siempre, idéntico ritmo. Así mismo y muy lentamente, nos integramos en el ritmo cósmico y nos permitimos fluir en él. Sentimos como somos guiados por el Espíritu. Sentimos una gran dicha por ello.
(pausa)
Nuestro Espíritu nos quiere mostrar algo que permanece oculto en nuestros Akásicos. Para ello nos conduce a un lugar muy lejano en el tiempo, tanto que nos puede parecer que regresamos al útero materno. Nos permitimos viajar a través del Tiempo, mientras disfrutamos de las múltiples sensaciones que nos despierta la inmensidad del Corazón que trazó estos planes, para nuestra riqueza.
 (pausa)
Un silencio infinito nos envuelve, hemos llegado. Nos rodean inmensos pilares que despuntan hacia el Cielo, sin que podamos divisar su principio ni final. Caminamos entre las numerosas columnas. Son preciosas. Podemos distinguir como en ellas se dejaron grabadas múltiples historias. Cada columna tiene un tono diferente y cada una de ellas está escrita en un idioma. Alguien se dedicó de por vida a trazar las escrituras que las columnas sostienen. Elegimos una. La que más atrae nuestra atención. La observamos con detenimiento. Y sin más, colocamos nuestra palma sobre la piedra, acariciándola, palpándola con delicadeza. Creemos no comprender el idioma, pero no es cierto. La historia escrita, la escribimos nosotros mismos, hace muchísimo Tiempo. Al pasar los dedos sobre los trazos, vamos desvelando el ancestral recuerdo Lemuriano.
Afloran los sentimientos. Sensaciones difíciles de describir nos azotan.
Nos quedamos en silencio, permitiéndole al Corazón, recuperar la memoria.
(pausa)
Hemos dado con un profundo misterio, escondido en lo más recóndito de nuestro Ser. Estamos preparados para reconstruir aquello que quedó a medio vivir. Sentimos como el enclave en el que nos encontramos, se está inundando por momentos. Las aguas, comienzan a cubrirnos los pies. Si caminamos podemos sentir como nos mojamos. En ese Templo que un Arquitecto construyó, están todos nuestros recuerdos.
De repente, nos inunda la Luz del astro Sol.
-          Es poderosa. Es tangible, es la Verdadera fuerza de quien en realidad Soy – nos confiesa el Espíritu.
Con gran alegría, le permitimos al Sol rozar nuestra piel y lentamente, sentimos como desciende con el objetivo de sumergirse en las aguas que colman la base del Templo.
Ahora las aguas afloran con más fuerza. A través de las columnas podemos observar cómo se eleva el nivel y al mirar a la cúpula, podemos ser testigos de cómo el Sol está más cerca, pues siquiera se pueden ver los primeros escritos, los mismos que hace tan sólo un instante habíamos leído.
Seguimos caminando por este mágico Templo. Cada paso que damos, sentimos como fluyen renovados sentimientos, es como si nuestro Ser, estuviera liberando aquello que sintió en cada instante de su viaje, para poder retirar lo más esencial de su experiencia. Sólo así puede recuperar quien en Verdad es, amando profundamente la experiencia tal y como fue.
(pausa)
Permanecemos atentos, sintiéndonos invadir por la Comunión entre las Aguas y el Sol. Cuando las Aguas abrazan en su totalidad al astro, sentimos como la Magia se abre ante nosotros. La Comunión que se ha producido, nos deja ciegos de Amor. No somos, ni el agua, ni el Sol. Las columnas han desaparecido, los textos en ellas escritos han sido vertidos en un recipiente creado expresamente para esa labor. Alguien sostiene la Esencia de nuestra experiencia. Es preciosa. Está plagada de historias y ahora también está henchida de Amor.
(pausa)
Si prestamos atención, podemos sentir a la perfección, un lento y poderoso latido. Es rítmico, constante. Parece misterioso, porque es la primera vez que podemos sentirlo tan intenso y cercano. El latido se expande, al ser detectado por alguien, abarcándolo Todo, como si se tratara de una explosión.
-          Un recién llegado!!! – se escucha decir.
Buscamos quien a hecho tal exclamación. Es entonces cuando un poderoso Halo nos envuelve. Nos dejamos rodear de este nuevo vestido, que alguien nos está regalando. Lentamente, con una cadencia armoniosa y una voz generosa, nos dice:
-          Muestra quien eres sin ningún temor, pues ahora contigo estoy Yo.
Entre una ardiente Flor que aparece ante nuestros Ojos, descubrimos la preciosa tez de una espectacular mujer. Se trata de Heraum. Se trata del mismísimo Corazón del Universo. Ella es la Madre, quien a través de su pátina, nos acerca a La Verdad de quienes somos.
Podemos sentir La Verdad en toda su dimensionalidad, pues el Halo que Heraum nos ha puesto, lo va a expresar.
Alguien nos dice que le acompañemos. Se trata de un apuesto Señor. Su nombre es Karom, quien tiene la misma cara del Sol. Está radiante, porque por fin puede estar con Ella.
Nuestro regreso les da el beneplácito a Ellos y la Bendición de Dios, para que puedan vivir intensamente el Amor que tuvieron que sacrificar en beneficio de todos.
Karom, nos tiende la mano. Le sujetamos y seguimos sus pasos. Entramos en un Gran Bosque, es increíble, es inmenso, es inacabable.
Caminamos por un sendero que no está definido. Sabemos que vayamos en la dirección que vayamos, apareceremos en el mismo sitio.
La espesura de la vegetación, hace que el paseo esté rico de aromas y colores de estos y otros muchos Tiempos, como si este Bosque los contuviera Todos. Tras atravesar una zona montañosa, finalmente aparecemos en una gran explanada. El lugar está vivamente rodeado por finas Cascadas de Agua clara. No es torrencial, sino todo lo contrario. El Agua cae como si no existiera la gravedad. Se trata de una fina pátina que parece deslizarse, colmando un extenso Lago en cuyo centro, se alza algo.
Karom nos conduce hasta el mismo centro del Lago. Nos colocamos sobre una preciosa Roca, entonces Karom nos dice:
-          Se trata de la Roca Perfecta. La que contiene la fuerza que en tu Camino generaste. Colócate sobre ella y cuando lo hayas hecho, mírate en las Cascadas que te rodean, sólo así podrás ser Consciente de lo que tu Halo expresa.
Hacemos aquello que nos pide Karom. Nos miramos con detenimiento. En las paredes de Agua inerte que nos hacen de espejo, podemos vernos. Podemos, por fin, observar nuestro cuerpo. Nos quedamos vibrando con este descubrimiento. Guardamos absoluto silencio y permitimos al Halo que nos viste, anclarse en el Ser.
(pausa)
Ahora, una voz nos habla. De nuevo es Karom quien nos indica algo. Se acerca a nuestro oído y con excelente ternura nos da una palabra.
Le escuchamos atentos.
(pausa)
Se trata de nuestro nombre. Ahora nuestro Halo y nuestro nombre, se corresponden.
Tomamos asiento sobre la Roca Perfecta, observando el enclave con gratitud. Nos dan ganas de gritar. Podemos hacerlo. Un poderoso sonido emerge de nuestro Corazón. Por vez primera sentimos que tenemos voz. Por vez primera, sentimos que no existe ninguna fuerza que pueda anular nuestro ahora poderoso Corazón. Heraum aparece a través de la Cascada. Es dulce como el aire y espléndida como una Flor en Primavera. Tal índice de Amor nos inspira. Sentimos tan poderosa La Verdad de quienes somos, que nos surge la idea de recitarle un Verso en prosa a la Madre de Todos.
Las palabras que acompañan al Verbo, brotan como un Manantial de sentimientos, que habían quedado atrapados por el Tiempo. Sentimos el Manantial, sentimos que por vez primera, se apagará nuestra Sed. Y en ese sentimiento, le recitamos a la Madre el siguiente Verso:
Sólo tu Fuerza puede Amar derrotando el dolor del recuerdo. Tu bravura acabar mi enemistad con el Tiempo. Y tus sueños tener la osadía de ser mis dueños.
En esa nave que fraguaste para que no me hundiera, vi como el salitre de mis Ojos, ocultaban toda tu Belleza.
Acabé naufragando en los mares y riachuelos. Acabé azotando las llamas de la furia de mi Fuego. Llené mi cuerpo de las heridas de los falsos mensajes, que traía consigo el viento. Me ungí de necesidades y estúpidos deseos. Esos que tú misma me quitaste, para que mis heridas sanasen a Tiempo.
Viví en un infierno. El mismo que sólo tú pudiste convertir en un Paraíso plagado de Sueños. Te presentí un buen día, cuando mi Corazón ya no podía con el dolor del estigma de tantas heridas. Sentí tu mano posada en mi cabello. Sentí como me acariciabas sin juzgar nada de ello. De cómo caminé por el Mundo entero, como de falacias llené mi cesto y como en las latitudes de un falso credo, dibujé tu rostro, en un pequeño hueco que se abrió en mi Cielo.
Ahora que La Verdad fluye en mí, siento que puedo llevarte conmigo hasta los confines del Universo. Nadie hablará nunca de mí, pero Todos sabremos más cada día de Ti. Es por ello, por lo que he venido a tu encuentro. Es por ello por lo que ahora la voz de tu Corazón es mi Fuego.
(pausa)
Somos testigos presenciales de cómo el Halo de la Madre vibra con tal intensidad que millones de Flores se deslizan por su Ser. Sólo Ella sabe, que cuando el Hijo perdido regresa, Él y Ella pueden vivir su inacabada historia de Amor. Heraum y Karom se acercan, quieren entregarnos la Esencia de su Unión, sus manos entrelazadas tocan la sede de nuestra Alma. Sentimos como nos impregna el DIVINO Y SAGRADO VERBO DE DIOS. Sabemos lo que significa. Ahora tenemos la Verdad en nuestro Corazón. Este nuevo Rayo Cósmico, morará en nosotros para toda la Eternidad.
(pausa)
La vital Esencia de la Verdad fluye por nuestro Ser Multidimensional. Durante nuestro siguiente caminar, el Halo desprenderá la Verdad de quienes somos. No existirá nada que la pueda ocultar. Sentimos la gran alegría que ello representa para Dios. Sentimos la grandeza de nuestro nuevo Corazón. Jamás sentiremos igual. El dolor ha muerto, ahora sólo vive La Verdad.
(pausa)
El Divino y Sagrado Verbo de Dios, lidera. No hay fronteras que nos impidan descubrir una Vida nueva. La Voluntad fluye a través de este Todo y desde esa Voluntad, descubrimos como la Obra de la Creación nos impulsa, desde esta novedosa condición.
Hemos trascendido también el 3º Universo. La Raza Raíz Lemuriana, muere y finaliza en nosotros. Miramos al Cielo. La Osa Mayor se muestra espléndida. La Estrella Alioth comienza a vibrar con incalculable intensidad. La 3ª Estrella se ha encendido. Podemos verla brillar. Parece que ha crecido. La Verdad se ha desvelado, tenemos Voz para expresar lo más Sagrado. Nuestro Corazón estalla, en su interior vibra una bonita Flor. Observamos la Unión de la Madre y el Padre y como el Amor que se procesan, también fluye en nosotros. Alguien nos dice que en Las Pléyades hay una fiesta y nosotros sabemos que Sirio ha engalanado sus calles para recibirla a Ella. La Sagrada Alianza es visible para todos. Es el momento de celebrarla.
Asistimos a esa celebración. Nos presentamos ante el resto de asistentes, con nuestro Verdadero nombre. A través de nuestro Halo, dejamos la evidencia de quienes ahora somos. Todos pueden reconocernos. Alguien nos llama, nos giramos para saludar a nuestro interlocutor, se trata de alguien que conocemos muy bien.
Nos quedamos celebrando el encuentro que se acaba de producir.
(pausa)
Poco a poco, regresamos al latido del Corazón del Planeta y de ahí a nuestro Corazón. Siendo Uno y Todo a la vez, lo que palpita en nuestro interior.
Respiramos profundamente y conectados con la música, lentamente vamos abriendo los ojos.